Una alianza especial con las Naciones Unidas: una perspectiva asiática
Un descuido de la vigilancia
Hace unos 30 años que el mundo vive con la epidemia del VIH/SIDA, y casi durante el mismo período se han probado científicamente métodos de prevención que se han diseminado al público. Sin embargo, de acuerdo con la Comisión de Alto Nivel sobre Prevención del VIH del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), cada día ocurren por lo menos 7.000 nuevas infecciones, cifra alarmante que indica que la sensibilización sobre este flagelo se encuentra en un inaceptable nivel de descuido por parte de los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado.
Acabar con la pobreza mediante la educación: El desafío de la educación para todos
Con la aprobación de los ocho objetivos de desarrollo del Milenio (ODM) en 2000, el mundo asumió un firme compromiso. Estos objetivos representan una visión común para reducir drásticamente la pobreza de aquí a 2015 y establecer objetivos claros para mejorar de forma significativa la calidad de vida de las personas.
Al comienzo
Al comienzo, la epidemia del SIDA atacó como un ladrón en la noche, de manera súbita, aterradora y letal. Primeramente ocurrieron algunos casos de rara malignidad como el sarcoma de Kaposi, apareció la neumonía por Pneumocystis carinii, y por último surgió una plétora de infecciones oportunistas incluidas la candidiasis sistémica, la meningitis criptococósica y la infección por Mycobacterium avium intracelular, todas ellas dolencias de carácter raro asociadas a este nuevo espectro misterioso, desconocido y anónimo.
El programa del Secretario General: un compromiso prioritario con la lucha contra la pobreza mundial
El bienestar social y emocional del primer pueblo de Australia
Los aborígenes y los isleños del Estrecho de Torres australianos representan el 2,5% de la población de Australia y siguen sufriendo de manera desproporcionada las consecuencias de los asentamientos europeos. La esperanza de vida de los indígenas australianos es 10 años inferior al del resto de los australianos; su tasa de mortalidad es dos veces superior en todos los grupos de edad; y los daños intencionales a sí mismos fueron la principal causa de muerte por motivos externos de los varones indígenas entre 2001 y 2005 . Aunque no se dispone de datos nacionales definitivos sobre la incidencia y prevalencia de los trastornos mentales entre los aborígenes y los isleños del Estrecho de Torres australianos, es evidente que existen enormes disparidades en los datos de salud mental de las poblaciones indígenas.
La lucha contra el SIDA ¿Qué más hay que hacer?
La primera enfermedad sobre la que han de versar los debates de las Naciones Unidas, tanto en el Consejo de Seguridad como en los períodos extraordinarios de sesiones de la Asamblea General, a saber, el SIDA, es una de las diez primeras causas de defunción en todo el mundo.