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ONU Bienvenidos a las Naciones Unidas. Son su mundo.
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Excmo. Sr. John William Ashe (Antigua y Barbuda)

Discurso pronunciado con motivo de su elecci車n a la Presidencia

Nueva York, 14 de junio de 2013.

Me presento hoy ante la Asamblea General siguiendo la tradici車n de mis 67 ilustres predecesores, y a la vez me siento profundamente humilde y en verdad honrado. Tambi谷n agradezco la confianza y el apoyo que la Asamblea me ha demostrado al elegirme por aclamaci車n Presidente de la Asamblea General para su sexag谷simo octavo per赤odo de sesiones.

La distancia que media entre el asiento de mi pa赤s y este podio es de apenas 36 pasos, pero el viaje comenz車 hace muchas lunas. Muchos otros Miembros, adem芍s de mi propio Gobierno, han tenido la gentileza de apoyarme, incluidos mis colegas de la Organizaci車n de Estados del Caribe Oriental, la Comunidad del Caribe y, por 迆ltimo pero no menos importante, los de mi propio grupo regional, el Grupo de Estados de Am谷rica Latina y el Caribe. Sin ellos yo no estar赤a aqu赤.

A todos y a cada uno de los miembros de la Asamblea General les digo simplemente: ※gracias§. Como he hecho en numerosas ocasiones en el pasado, seguir谷 contando con la buena voluntad y la disposici車n de todos los miembros a colaborar conmigo para encontrar soluciones aceptables en el a?o que tenemos por delante.

Hace 68 a?os, la Organizaci車n se fund車 despu谷s de una tragedia terrible. Su Carta se hizo eco de un an?helo mundial de paz y cooperaci車n. Desde entonces, un flujo constante de cambios ha reconfigurado nuestro mundo, algunos positivos, otros negativos, y algunos cuyo alcance y magnitud siguen evolucionando. Dir赤a que ninguno de ellos ha sido m芍s fundamental, m芍s im?placable y de mayor alcance que la relaci車n entre noso?tros, los seres humanos, y el planeta que habitamos. Esa realidad nos afecta a cada uno de nosotros.

De aqu赤 a solo 18 meses, las Naciones Unidas pon?dr芍n en marcha su programa destinado a articular la re?laci車n entre la humanidad y nuestro entorno f赤sico.

Ese programa debe ser totalmente universal. A mi juicio, debe ser un programa de desarrollo que sea relevante para todos los pueblos y todas las sociedades y debe causar una transformaci車n mundial para todos, con responsabilidades comunes pero diferenciadas.

Ejecutar ese programa ser芍 una tarea compleja, pol赤tica, social, econ車mica, ambiental, cultural y t谷cnicamente. Podr赤a decirse que se trata del proyecto m芍s audaz y ambicioso que las Naciones Unidas han tenido que realizar jam芍s, y que es necesario que nosotros, la Asamblea General, seamos igualmente audaces y ambiciosos y que colaboremos los unos con los otros para poder estar a la altura de la tarea que estamos a punto de emprender y garantizar su cumplimiento.

La empresa es enorme, pero nosotros, la Asamblea General, debemos tener la valent赤a necesaria para llevarla a cabo. Tenemos el compromiso com迆n de trabajar en pro de un objetivo colectivo y todos somos responsables de nuestros actos. Numerosas veces se nos ha advertido en las Naciones Unidas de que el fracaso no es una opci車n. Demostremos esta vez al mundo que no nos resignamos al fracaso y que podemos ser tan audaces como resueltos en nuestras medidas.

Al examinar nuestro nuevo programa quisiera destacar algunos aspectos. Por encima de todo, tenemos que aprovechar la experiencia 〞las ense?anzas obtenidas〞 de la aplicaci車n de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, tanto en cuanto a los resultados obtenidos como a las oportunidades perdidas. Debemos reflexionar asimismo sobre los retos del desarrollo nuevos y emergentes, poniendo especial atenci車n en dos objetivos principales: vencer la pobreza y la inseguridad y garantizar un desarrollo sostenible.

Ser芍 necesario elaborar no solamente objetivos globales, con plazos definidos, sino tambi谷n metas a nivel nacional con indicadores medibles asignados. Es fundamental lograr asociaciones nuevas y revisadas y un liderazgo pol赤tico audaz en todos los niveles. Debemos integrar con habilidad las dimensiones econ車mica, social y medioambiental de la sostenibilidad y tenemos que lograr un equilibrio entre las cuestiones pr芍cticas y las aspiraciones. Por 迆ltimo, nuestro compro?miso con un mundo de oportunidades, de equidad, libertad, dignidad y paz 〞los principios de la Declaraci車n del Milenio, del a?o 2000 (A/RES/55/2)〞 no solo debe reafirmarse, sino tambi谷n revitalizarse.

Nuestro programa, conocido oficialmente como ※agenda para el desarrollo despu谷s de 2015§, tiene que significar una importante evoluci車n en el pensamiento de la comunidad internacional y debe prever una comunidad planetaria e interdependiente al margen de los niveles de desarrollo que se logren.

Ha llegado el momento de que la Asamblea General 〞el 車rgano supremo y deliberativo de las Naciones Unidas〞 ejerza su responsabilidad com迆n e inicie lo antes posible el proceso de finalizar su 迆nico programa com迆n de desarrollo sostenible. Dicho con mayor claridad: el desarrollo, en general, y el desarrollo sostenible, en particular, constituyen la labor de la Asamblea General. Es algo tan simple como que son nuestra raz車n de ser.

Como acaba de se?alar el Presidente [del sexag谷simo s谷ptimo per赤odo de sesiones], se espera que durante el sexag谷simo octavo per赤odo de sesiones muchos de los resultados de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en R赤o de Janeiro se materialicen, y que proporcionemos la direcci車n y la claridad necesarias al proceso. Estimo sinceramente que tenemos el deber de cumplir nuestras responsabilidades de manera abierta, inclusiva y transparente.

Por lo tanto, declaro que el tema del sexag谷simo octavo per赤odo de sesiones, as赤 como del debate general anual de la Asamblea General, ser芍 ※La agenda para el desarrollo despu谷s de 2015: sentar las bases§. Todos sabemos que la simple designaci車n de un tema tiene mucho de simb車lico y que no es un fin en s赤 mismo. Sin embargo, una vez hecho, tenemos que adoptar las pr車ximas medidas, cruciales, quiz芍 incluso arduas, para dilucidar el tema, aumentar su relevancia, crear oportunidades de participaci車n para los Estados Miembros, transformar los retos en oportunidades y fortalecer nuestra unidad de prop車sito com迆n y nuestro compromiso. Seguiremos adelante con determinaci車n tenaz y obstinada. El tema no es un mero eslogan. Debe ponerse en pr芍ctica y conducir a que se adopten medidas concretas para la aplicaci車n de la agenda para el desarrollo despu谷s de 2015.

Teniendo eso presente, organizar谷 una serie de actos relacionados con el cumplimiento de ese objetivo. En estrecha colaboraci車n con el Secretario General y su equipo, y con los fondos, programas y oficinas competentes de las Naciones Unidas 〞incluidos, aunque no solo, el Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas, el UNICEF, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, ONU-Mujeres, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y la reci谷n creada Oficina para la Cooperaci車n Sur-Sur〞, mi equipo y yo llevaremos a cabo actos de alto nivel sobre los tres temas siguientes: la contribuci車n de las mujeres, de los j車venes y de la sociedad civil a la agenda para el desarrollo despu谷s de 2015; los derechos humanos y el estado de derecho en la agenda para el desarrollo despu谷s de 2015, y la contribuci車n de la cooperaci車n Sur-Sur y triangular, as赤 como de las tecnolog赤as de la informaci車n y las comunicaciones, para llevar a cabo la agenda para el desarrollo despu谷s de 2015.

Adem芍s de esos actos de alto nivel, mi equipo y yo trabajaremos estrechamente con los Estados Miembros para convocar tres debates tem芍ticos. Cada debate se orientar芍 a seguir desarrollando los temas elegidos. Vamos a tratar de proporcionar elementos conclusivos orientados al logro de resultados en los siguientes temas: el papel de las asociaciones; la instauraci車n de sociedades estables y pac赤ficas; y el agua, el saneamiento y la energ赤a sostenible en la agenda para el desarrollo despu谷s de 2015.

En el curso del largo camino hasta el d赤a de hoy me he sentido profundamente agradecido por los consejos de los colegas acerca de lo que debe resaltarse en el sexag谷simo octavo per赤odo de sesiones; tambi谷n conocido como actividades de presi車n. No es una sorpresa para nadie que en una Asamblea tan diversa como la nuestra las ideas suelan diferir. Sin embargo, he recapitulado los siguientes elementos comunes: la necesidad de una presidencia abierta, transparente y colaborativa; una participaci車n mayor de los 車rganos establecidos de la Asamblea General, y la revitalizaci車n del programa de reforma de la Asamblea General.

En primer lugar, en respuesta al llamamiento casi generalizado en favor de una presidencia abierta, transparente y colaborativa, perm赤taseme dar una respuesta muy clara: s赤. Mi equipo y yo nos comprometemos a ser abier?tos y totalmente transparentes, y acogemos con benepl芍?cito la contribuci車n de la Asamblea a la labor del sexag谷?simo octavo per赤odo de sesiones. Sin embargo, quiero ser igualmente claro en otro aspecto. Cuando quiera y don?dequiera que se necesite un verdadero liderazgo, siempre que haya que acabar con el estancamiento y promover procesos, har谷 todo lo posible por actuar de manera deci?dida, justa, imparcial e inequ赤voca. En el plano personal, aseguro a la Asamblea General que puede contar con ello.

En segundo lugar, no cabe duda de que es preciso que los distintos 車rganos de nuestra instituci車n tengan una participaci車n mayor en su labor. Por tanto, para asegurar una mayor cooperaci車n, coordinaci車n e intercambio de informaci車n tengo la intenci車n de celebrar reuniones peri車dicas con el Secretario General y con altos funcionarios de su equipo y continuar con la pr芍ctica de celebrar sesiones informativas peri車dicas durante las cuales nos informe sobre sus prioridades, viajes y actividades m芍s recientes, incluida su participaci車n en reuniones y actividades internacionales organizadas fuera del marco de las Naciones Unidas. En mis reuniones con el Presidente del Consejo de Seguridad y con el del Consejo Econ車mico y Social, as赤 como con los de los 車rganos subsidiarios, iniciar谷 la pr芍ctica de que cada uno presente peri車dicamente una exposici車n informativa, para proporcionar a la Asamblea General informaci車n actualizada sobre la labor de esos 車rganos principales. Por 迆ltimo, pero no menos importante, tambi谷n celebrar谷 reuniones peri車dicas con la Mesa. Ello le permitir芍 evaluar el avance de las labores en curso en el sexag谷simo octavo per赤odo de sesiones, de forma que podamos recibir su asesoramiento sobre la mejor manera de llevar adelante nuestro trabajo. Con ese fin, mi equipo y yo trabajaremos en estrecha colaboraci車n con el Secretario General Adjunto encargado del Departamento de la Asamblea General y de Gesti車n de Conferencias y con su equipo, para asegurar un sexag谷simo octavo per赤odo de sesiones fluido y productivo.

En tercer lugar, en cuanto a imprimir un nuevo impulso a la reforma de la Asamblea General, perm赤tanme decir que nuestra pertinencia como instituci車n depende de ello. Cualquier organizaci車n que no puede evolucionar o adaptarse a las circunstancias cambiantes est芍 en riesgo; insisto, cualquiera. En las Naciones Unidas vivimos una 谷poca privilegiada. Las esperanzas y los sue?os de millones de personas de lograr un mundo libre de conflictos dependen de nosotros. No podemos permitirnos ser indiferentes o inmunes a los cambios del mundo que nos rodea. No podemos permanecer de brazos cruzados mientras millones de personas luchan, o simplemente se resignan a tener que sobrevivir, cuando hay para todos oportunidades de prosperar. Dicho de otra manera, las Naciones Unidas deben reformarse o se convertir芍n en algo insustancial.

Un componente fundamental de esta reforma es revitalizar la Asamblea General y su programa de trabajo. ?Qu谷 significa eso exactamente? Significa reforzar su papel y su autoridad y aumentar su eficacia y su eficiencia. Por supuesto, se necesita una reforma en todos los 車rganos principales de las Naciones Unidas, incluidos el Consejo Econ車mico y Social y el Consejo de Seguridad. Por tanto, no deber赤a sorprender que me esfuerce por dar un impulso mayor, por avanzar y, s赤, aunque parezca incre赤ble y para algunos absolutamente imposible, por concluir los debates sobre la reforma de estos 車rganos. Esa es mi principal prioridad. Pido a todos y a cada uno de los miembros de la Asamblea General que se unan a m赤 para convertir este empe?o en realidad.

Por 迆ltimo, tambi谷n debemos ser conscientes de la evoluci車n de los retos que supone la utilizaci車n del ciberespacio. Con esa finalidad, tengo la intenci車n de trabajar con los Estados Miembros para determinar la manera en que la Asamblea puede, y deber赤a, abordar las nuevas cuestiones relativas al ciberespacio.

Como tal vez sepa la Asamblea, nac赤 en una peque?a isla del Caribe. No obstante, tomo en serio la m芍xima, tan a menudo repetida, de que ning迆n hombre es una isla. Soy plenamente consciente de que, habida cuenta de mi cargo, tendr谷 que contar con todos los miembros para poder cumplir mis responsabilidades de manera eficaz, y, de hecho, depender de ellos. Para empezar, he seleccionado un equipo de profesionales muy competentes y experimentados que en su mayor赤a proceden de la Asamblea General y representan la rica diversidad que caracteriza a nuestras Naciones Unidas. Esto es solo el comienzo. Sin embargo, lo que realmente necesito es que cada uno de los Estados Miembros y sus representantes desempe?en el papel que les corresponde para que el sexag谷simo octavo per赤odo de sesiones de la Asamblea General sea productivo y est谷 orientado al logro de resultados, puesto que en realidad todos estamos en el mismo equipo. Invito a todos, pues, a que participen en este empe?o.

Fuente: A/67/PV.87

404 | Naciones Unidas

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